Lucas 21, 29-33
Texto del evangelio (Lc 21, 29-33)
En aquel tiempo, Jesús puso a sus discípulos esta comparación: «Mirad la higuera y todos los árboles. Cuando ya echan brotes, al verlos, sabéis que el verano está ya cerca. Así también vosotros, cuando veáis que sucede esto, sabed que el Reino de Dios está cerca. Yo os aseguro que no pasará esta generación hasta que todo esto suceda. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán».
Reflexión: Lc 21, 29-33
“Mirad la higuera y todos los árboles. Cuando ya echan brotes, al verlos, sabéis que el verano está ya cerca.” Esta debe ser la fuente de nuestra esperanza…El Reino ya está aquí, ya ha llegado, y sus brotes están por doquier. Basta abrir bien los ojos para verlo aquí y allí. Nuestro Padre, tal como lo prometió Cristo, nos ha enviado al Espíritu Santo y El viene actuando en el mundo, como el fermento en la masa. Ya está implantado; ya está creciendo. Es viendo estos brotes, que podemos adivinar que el verano está cerca, es decir la Vida Plena, la Vida Eterna, el Reino está cerca…¡Ya ha empezado!
¿No es esta lectura una oda a la esperanza? Estamos ante el primer movimiento de una sinfonía. Los primeros acordes empiezan a sonar…Los violines por aquí, los clarinetes por allá, los cornos, los timbales…Pronto toda la orquesta irrumpirá, con armonía, entonando la más bella melodía que ser humano alguno hubiera podido imaginar. Puedo oír cómo resuena en mi mente la IX Sinfonía de Beethoven, el Himno a la Alegría y pienso que, con toda su esplendorosa belleza, es tan solo un anticipo pálido de lo que nos espera…¡Oh! ¡Qué inmensa alegría! ¡No puedo esperar más! ¡Que empiece a sonar!
¡Bendito seas Señor por todo cuanto nos das, porque así te ha parecido bueno!
Oremos:
Haz, Señor, que seamos fermento, que llevemos alegría, que llevemos esperanza, que llevemos amor.
Danos perseverancia para seguir siempre en Tu Camino y perdónanos todos nuestros pecados, nuestras debilidades, nuestras tonterías, nuestras ridiculeces. ¡Que no perdamos, Señor, la perspectiva! ¡Amén!
Roguemos al Señor…
Te lo pedimos Señor.
(Añade tus oraciones por las intenciones que desees, para que todos los que pasemos por aquí tengamos oportunidad de unirnos a tus plegarias)

