Desde que se trasladaron las PC’s de las empresas a los colegios, su aplicación ha seguido varios modelos, siendo el más popular el de los laboratorios o salas de cómputo, en las que se agrupan equipos en la cantidad suficiente para que todos los alumnos de un aula puedan trasladarse a él y tener a su disposición una PC. Usualmente son tan pocas las máquinas, por lo que tienen que compartirse entre todos los alumnos de la institución educativa. De este modo con las justas alcanza el tiempo para que los alumnos usen estos equipos para el aprendizaje de algunas aplicaciones de ofimática.
Sin embargo todos, profesores, padres, especialistas y alumnos están convencidos de la enorme utilidad de estos equipos como apoyo para el desarrollo de casi cualquier actividad imaginable. Así, en la medida de las posibilidades procuran usarlas en asignaturas como historia, matemáticas, comunicación o biología, por mencionar algunas.
Son tantas las ventajas que acarrean que tanto estudiantes como profesores las utilizarían en todas sus clases, si estuvieran a su alcance. Pero esto es prácticamente imposible por ahora. Por ello han empezado a surgir dos modelos sumamente interesantes, que muchas veces se dan en forma combinada. Se trata de los “rincones de tecnología”, que no son sino a lo sumo una o dos PC’s ubicadas en cada clase destinadas a facilitar el acceso a Internet y toda la tecnología que puede proveer una PC al profesor y con él, a los estudiantes. En el segundo modelo la PC es asignada casi de modo exclusivo al profesor, que como es lógico, termina compartiéndola con sus alumnos.
En estos modelos, cuando el profesor no hace uso directamente del equipo, puede pedir a algunos alumnos, por turnos, que se encarguen de realizar alguna tarea de exploración, de ingreso o procesamiento de información. Videos, fotos, música, álbumes, enciclopedias, bibliotecas, foros, chats, comunidades, noticieros, traducciones, etc están al alcance de toda la clase, cuando el profesor o los estudiantes lo requieren.
Este “rincón” puede ser tan completo como el presupuesto de la institución lo permita. Pueden agregarse como complementos cámaras digitales, filmadoras, scanners, impresoras, equipos de medición, lectoras, equipos de robótica, etc. Sin embargo, los más populares son los proyectores multimedia y las pizarras digitales, porque ambos permiten compartir simultáneamente con toda la clase la información o la experiencia desarrollada.
Este parece que será el modelo más popular en los próximos años, antes de la mitad de la segunda década del siglo XXI. Así, todos los profesores, sin importar la asignatura que enseñen deben manejar las TIC con la destreza suficiente para proponer diferentes tipos de aplicación productiva de las mismas en sus clases.
El profesor también tendrá que conocer ciertas técnicas propias del e-learning, que le permitan sacar provecho del blended learning, dado que la mayoría de sus alumnos contarán con conexión a Internet desde sus casas, lo que facilitará el desarrollo de tareas complementarias, de investigación y reforzamiento.
Precisamente debemos llamar la atención respecto a la forma en que se viene incorporando la pizarra a este “rincón de tecnología”. Primero a través de las Pizarras digitales que requieren de la PC y del Proyector (que ya estaban en clase) para su funcionamiento. Pero más recientemente y con mayor énfasis, pequeños dispositivos que convierten cualquier pizarra acrílica en una pizarra digital, por un costo significativamente menor.
Habrá que seguir de cerca la evolución de esta tecnología, que se perfila como una alternativa sumamente interesante y prometedora para la comunidad educativa en los próximos años.
http://www.educlick.es/pizarras.html
http://www.luidia.com/products/ebeam-complete.html

